Pentecost√©s ūüĒ•ūüēä
¡Dentro de mí hay una fuerza que me lleva a anunciarlo!

Hoy celebramos Pentecostés, la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles y la Virgen Maria.

Te quiero regalar 4 puntos para reflexionar y vivir esta celebración tan importante.
1. Son los dones del Esp√≠ritu Santo quienes nos gu√≠an en el camino para tener la fuerza y valent√≠a de seguir anunciando a Cristo, a√ļn en medio de nuestras propias limitaciones y fragilidades, esa fuerza que sent√≠s de hablar de Jes√ļs sin miedo tiene nombre: El Esp√≠ritu Santo y est√° con vos desde el nacimiento y por si no te acord√°s, tu confirmaci√≥n fue un momento importante de revalidar tu alianza con Dios y sentir la fuerza del Esp√≠ritu Santo.
2. El es el buen gu√≠a que impide que perdamos nuestro rumbo, sus dones nos permiten buscar siempre el camino a la Santidad y da firmeza a nuestro coraz√≥n que est√° puesto en las manos de Jes√ļs. Esa confianza que sent√≠s a√ļn en medio de las dificultades, es el Esp√≠ritu Santo volviendo tu mirada al Padre. Por eso cada vez que necesites tomar decisiones pedile que te d√© sabidur√≠a para tomar la decisi√≥n que te haga sentir tranquilo pero sobre todo libre.
3. No solo nos impulsa, ilumina y gu√≠a, sino que tambi√©n nos protege de mal e incluso de nosotros mismos cuando dejamos de valorarnos. Ese sentimiento de ‚Äúyo puedo‚ÄĚ aunque yo mismo no tenga fueras, es el Esp√≠ritu Santo levant√°ndonos de nuestra propia ca√≠da.
4. Que tu vida sea la vitrina perfecta para que otros vean al Esp√≠ritu Santo haciendo lo que mejor sabe, llev√°ndonos por el camino del bien. Record√° que siempre ten√©s que dar lo que est√° en tu coraz√≥n, y si es el Esp√≠ritu Santo quien est√° en vos, no ser√° necesario hablar de √Čl, pues tu carisma, tu sonrisa, tus palabras y todo lo que hagas, hablar√°n de √Čl.
Quiero terminar este peque√Īo audio con un texto tomado de Aleteia.com
Cuando Dios da su esp√≠ritu al creyente, el d√≠a de su bautismo y de su confirmaci√≥n, le gu√≠a, le inspira, le influye, le comunica secretos, entra en su inteligencia y en su voluntad, para que pueda pensar y actuar como Dios. ‚ÄúEs por tanto Dios mismo, a domicilio, quien vive su vida en nosotros y nos lleva en √Čl. Es por tanto en nosotros donde hay que buscarlo, y no en el cielo‚ÄĚ.

Feliz Pentecost√©s, que el Esp√≠ritu Santo arda fuertemente en nuestros corazones y nos lleve a anunciar la resurrecci√≥n de Jes√ļs por todo el mundo,

¬°√Ānimo que somos muchos los que ya queremos volver a los templos, unirnos Sacramentalmente con √Čl y seguir viviendo el camino hacia la Santidad de la mano de nuestra Madre!

Chao!
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